Adiós a los pañales… de tela

Los pañales de tela presentan muchas ventajas para el medio ambiente, la salud de tu bebé y para tu bolsillo. Son mucho más fáciles de usar de lo que la mayoría de la gente cree.

Adiós a los pañales...de tela
Foto: ethan john via Flickr (CC BY-NC-ND 2.0)

Hace unos días le dijimos adiós a nuestra amada colección de pañales de tela. Mi pequeña, ya no tan pequeña, dejó de usar el pañal de día hace un año, y de noche hace como un mes. Con sentimientos encontrados -por saber que no tendré más bebés, y porque realmente me encantaban nuestros bellos pañales- los empaqué y los envié a un par de personas que les seguirán dando buen uso. Mi nena está muy contenta porque otro bebé seguirá usando sus pañales.

Hoy en día es más común encontrar a otras mamás que usan pañales de tela, aunque en general la mayoría de la gente piensa que estamos locas. Pero cuando empecé con esto hace 8 años, con mi primer hijo, muchas personas se horrorizaban. No sé que se imaginaban, porque por más que les explicaba que no son como los de antaño, que son fáciles de usar, que hoy en día tenemos lavadoras, que son lo mejor para la piel del bebé y el medio ambiente, a muy pocas personas las logré convencer de que no era una locura hippie. El día que en clase de yoga para mamá y bebé vi a otra mamá sacar un pañal de tela, casi lloro de felicidad. Pasaron unos años y ahora tengo cada vez más amigas que los usan, ya no soy el bicho (tan) raro.

Un bebé en promedio usa más de 4,000 pañales durante los 2 a 3 años que lo usan. Los pañales desechables tardan 500 años en degradarse y a lo largo de ese tiempo contaminan el suelo y agua.

No recuerdo muy bien en qué momento tuve contacto con la versión moderna de los pañales de tela, estaba embarazada y al percatarme de que existía esa opción no lo dudé. Empecé a investigar, descubrí que había varias marcas (y hoy en día hay aún más) y decidí probarlos. Por la parte de salud y ecología no necesitaba ser convencida. A mi esposo lo que lo convenció fue el factor económico: cuando le demostré que nos ahorraríamos al menos 2 mil dólares en el transcurso de 2 años y medio, y otros 700 sí también usábamos toallitas de tela en vez de desechables, cambió su respuesta de “¿estás loca?” a “¡wow! compra los que quieras”. Aunque desembolsé unos 400 dólares de golpe, no volvimos a gastar en pañales nunca más.

Pañales de tela
Nuestra colección de pañales de tela.

Existen varios tipos de pañales de tela, y he probado un poco de todo:

  • Predoblados: básicamente los que usaban las abuelitas pero ya vienen doblados y con costuras, y en vez de alfiler, ser aseguran sólo con la cubierta impermeable que tiene broches de velcro. Son la opción más económica, a pesar de venir por tallas. Las cubiertas normalmente son de tela plastificada, pero puede usarse una de lana. Los predoblados pueden usarse como insertos en las cubiertas de los pañales híbridos (ver más abajo).
  • Todo en uno: Como su nombre lo dice, todo en una pieza, se pone y se quita igual que un desechable. Es la opción más compacta, pero el inconveniente es que no se puede ajustar la absorción y tarda más en secarse.
  • De bolsillo: estos son el tipo que más usamos, es como el todo en uno, pero el relleno absorbente se mete y sea saca. Así puedes poner insertos extras para la noche. La tela que está en contacto con la piel del bebé está diseñada para mantener la humedad del lado del inserto.
  • Híbridos: Se refiere a los sistemas de pañales que consisten de una cubierta impermeable en la que se puede poner un inserto de tela o uno desechable y biodegradable. Es una excelente opción si la idea de usar pañal de tela cuando viajas o sales de casa por mucho tiempo no te gusta. Pueden usar inserto de tela en casa, e insertos desechables para viajar. El sistema híbrido más conocido es Grovia (y el que escogería si tuviera que empezar de cero el día de hoy), hace unos años yo usé su antecesor: gDiaper.

Así mismo hay pañales que vienen por tallas, o, lo más común, son los unitalla. Estos tienen broches a lo largo del tiro para ajustar el tamaño. En mi experiencia, aunque estos te los vendan para recién nacidos en adelante, realmente les empiezan a quedar bien a partir de los 3 meses, más o menos (para bebé muy pequeños o prematuros recomiendo estos). Es por eso que nosotros sí compramos un juego de pañales talla recién nacido para los primeros meses, y después los unitalla que usaron hasta que dejaron el pañal. La razón por la que no recomiendo usar pañales unitalla con bebés recién nacidos es que, por quedarles grandes, probablemente tendrán muchas fugas, esto sólo causará frustración en los padres y los llevará a darse por vencidos con los pañales de tela pensando que no funcionan.

Una vez superada la etapa de aprendizaje y adaptación, estoy segura de que te encantará usar pañales de tela con tu bebé. La próxima semana te platicaré sobre los accesorios que necesitas y la logística del uso de los pañales.

¿Has usado pañales de tela con tú bebé o estás pensando en hacerlo? Compártenos tus experiencias y dudas en los comentarios.

 

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